miércoles, 29 de abril de 2009

La maldición bíblica

Leo el Génesis en su capítulo 3. Yaveh enfurecido con la pareja original: "Maldita sea la tierra por tu culpa. Con fatiga sacarás de ella tu alimento por todos los días de tu vida (...). Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra".
Pero los tiempos han cambiado, y si bien el sudor y el esfuerzo físico siguen caracterizando a diversas ocupaciones en la actualidad, muchos trabajadores realizan sus tareas sin siquiera una gota de transpiración. ¿Hemos superado la bíblica maldición?



"La fábrica era amplia (...) el interior de la sala no carecía de belleza por las proporciones, la altura, lo liviano de la construcción metálica. El humo subía muy alto. Cuando el sol penetraba, jugaba con los variados tonos azules del trabajo. El ruido de las máquinas no era demasiado ensordecedor. Hasta hubiera podido llegarse a encontrarlo musical.
Lo que era triste, me parece que es la tristeza final de la gran industria. Es triste la muchedumbre de la mañana, los batallones obreros en marcha hacia la fábrica, a lo largo de sus paredes, hacia su portón. Si llueve, es triste. El agua chorrea sobre los abrigos y los paraguas; la multitud, los pies en el barro, huele a papel de diario, está tan triste como las noticias policiales que ha leído. Es triste aún con tiempo hermoso porque va a encerrarse. Triste en invierno porque todo está oscuro cuando entra por la mañana y todo está oscuro al atardecer cuando sale (...) . En la oscuridad del vagón me tomaba un suplemento de sueño, junto a sombras ateridas (...).
No pagaba el pan que ganaba con sudor, pero sí con tristeza y hastío. Más aún en la fábrica que en la escuela, sufría de estar encerrado. Me habían puesto grillos para toda la vida: tenía que ganar mi pan trabajando."

(Georges Navel, Trabajos, 1946).

Podríamos sumarle el stress de las oficinas, la oscura mendicidad de la venta, el otoño prematuro del empleado de vigilancia, la hipocresía de quien sirve desde un alma desocupada...

martes, 21 de abril de 2009

Támesis y otros cuentos

“Toda realidad, aún la más ordinaria, tiene un momento maravilloso. Oculta en las sombras de lo imperceptible, subyace su potencialidad: ambigua, caótica y desgobernada, sin ataduras de tiempo ni espacio; que compite palmo a palmo con el mundo de los sueños, hasta el despertar decepcionante de su materialización objetiva.
Cristian Vazquez nos invita en “Támesis…” a atisbar desde la mirilla esa realidad inmanifestada, a la cual su literatura, a la vez fantástica y basta, le permite coexistir con el mundo de los parques y las chicas vestidas de rojo que reparten folletos en las estaciones”.




Éste es el pequeño texto de mi autoría que puede verse (especialmente si agrandan la imagen) en la contraportada del libro “Támesis y Otros Cuentos” de mi amigo, el talentoso escritor Cristian Vazquez. No le hace justicia en lo más mínimo, aunque es un orgullo para mí tener una parcela en ese paraíso libresco creado por él.

Puede uno informarse de esta nouvelle y adquirirla si así se desea, en la librería de Bubok. Pero si uno no desea correr riesgos de que este desconfiable hombre de la rueda le haga perder tiempo, que podría invertir en el aprendizaje del alemán por ejemplo; sugiero que antes lo lea en su blog, en el cual comparte con nosotros su visión del mundo.

viernes, 10 de abril de 2009

Twameva

Sos mi mamá y mi papá que ya no están
al menos aquí, viéndome teclear sin destino;
sos mi hermano y mi mejor amigo
ocupándose buenamente de mis asuntos;
sos el conocimiento obtenido en cátedras frías
y la sabiduría que en alas flambeantes
desciende de cuando en cuando;
sos la abundancia infinita
que cada átomo declama;
sos el Todo
y te respiran
mis recelosos pulmones.

martes, 7 de abril de 2009

Para Noicos

Leo en un foro católico: "La organización británica Release International ha advertido en un informe de que este año 250 millones de cristianos afrontarán la persecución simplemente por seguir a Jesucristo. También denuncia que la persecución está aumentando en los países islámicos. Según esta organización, los abusos que sufren los cristianos pasan por el secuestro, la conversión forzada, el encarcelamiento, la destrucción de iglesias, la tortura, la violación y la ejecución. Asegura también que los Gobiernos de países musulmanes moderados a menudo no hacen todo lo posible para proteger los derechos de sus minorías cristianas".


Leo en una página evangélica, refiriéndose a la situación de sus correligionarios en Chiapas, México: "Hace dos años, los católicos tradicionales destruyeron el edificio evangélico de la iglesia en Los Pozos y docenas de evangélicos han sido enviados a la cárcel por causa de su fe".


Leo en una página sobre ateísmo: "...a pesar de encontrarnos en los comienzos del siglo XXI, el libre pensador o ateo, persiste y sigue siendo mal visto e incorrecto para todos aquellos ciudadanos que así lo piensan..." y "... los ateos han sido perseguidos y aún en día mal vistos..."






Todos estos fragmentos, y muchos más que podríamos encontrar en cualquier foro partidario de la ideología que se nos ocurriese, me llevan a pensar:


  • ¿Existe un Perseguidor Universal victimario de grupos que intentan diferenciarse en base a algunas ideas o creencias? ¿O se trata de los propios conjuntos humanos, cuya conciencia identitaria se complementa con la desestimación del Otro?
  • ¿Puede crearse en este mundo dual, polar y discriminatorio (en el buen sentido del término) un elemento que pueda ser cognoscible sin apelar a la oposición con otro elemento?
  • ¿Es absolutamente necesario, para crear conciencia de unidad (patriótica, ideológica o futbolística), desunirnos de otros seres, elegidos en base a un par de cualidades arbitrarias?

Como siempre, me quedo pensando. Y me ayuda a pensar el torturado protagonista de Informe sobre ciegos, de Ernesto Sábato:


"... siempre pensé que no se puede luchar durante años con un poderoso enemigo sin terminar por parecerse a él; ya que si el enemigo inventa la ametralladora, tarde o temprano, si no queremos desaparecer, también hay que inventarla y utilizarla y lo que vale para un hecho burdo y físico como un arma de guerra, vale, y con más profundos y sutiles motivos, para las armas psicológicas y espirituales..."

domingo, 5 de abril de 2009

Tiempo sin escribir

La idea de la publicación en un blog está necesariamente vinculada a una periodicidad más o menos estable y sin intervalos prolongados. Por supuesto que en este espacio no se ha hecho honor a los requisitos mencionados. Y es que la creación de La rueda está íntimamente ligada a las propias búsquedas, al buceo a ciegas en las oscuras profundidades de mi ser; y estos sondeos internos siempre los acompañé con inconstancia, desde hace 18 años. No es extraño, entonces, que este ciberespejo refleje las fluctuaciones de su propietario.
A modo de sadhana yóguico (la práctica de una rutina espiritual), también me propongo colocarme algunos mojones en mi semana que me comprometan a una actualización algo menos perezosa.
A quienes no se han ido durante mi ausencia y a quienes, más heroicos, permanecen leyendo esta suerte de manifiesto, muchas gracias